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Posts Tagged ‘fósil’

El primer ejemplar de plesiosaurio embarazado se puede ver en Los Ángeles

agosto 17, 2011 1 comentario

FUENTE | elpais.com

Hace unos 80 millones de años, en la era de los dinosaurios, los grandes predadores de los mares eran los plesiosaurios, reptiles acuáticos carnívoros con cuatro aletas cuya forma de reproducirse ha sido un misterio desde que hace 200 años empezaron a identificarse los fósiles hallados, bastante numerosos. El estudio de una hembra de plesiosaurio embarazada ha empezado a desvelar el misterio.

Este fósil del cretácico fue encontrado en 1987 en el Estado de Kansas (EE UU) y estaba almacenado en un museo pero hasta ahora no había sido preparado para su análisis, que han realizado Robin O’Keefe y Louis Chiappe. Este último es el director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de Los Ángeles (EE UU), donde el fósil ha quedado expuesto tras su estudio, que se publica en Science.

El animal fosilizado estudiado, de cinco metros de largo, es un ejemplar bastante completo de Polycotylus latippinus, una especie de plesiosaurio. El gran tamaño del feto que contiene indica que los plesiosaurios eran vivíparos y que, al contrario de lo que sucedía con otros reptiles acuáticos de la época, parían una sola cría en vez de una camada de crías menos desarrolladas.

“Hace mucho tiempo que los científicos sabían que los cuerpos de los plesiosaurios no estaban bien adaptados a salir del agua y poner huevos en un nido”, dice O’Keefe. “La falta de pruebas de que dieran a luz ha resultado un misterio. Este fósil indica por primera vez que los plesiosaurios eran vivíparos y lo resuelve. Además, el embrión es de gran tamaño en comparación con la madre, mucho mayor de lo que se podría esperar si se compara con otros reptiles”.

Otros animales marinos vivíparos actuales, como las ballenas y los delfines, cuidan de sus crías durante bastante tiempo. “Creemos que los plesiosaurios tuvieron un comportamiento social y de cuidado materno, con una vida social más parecida a la de los delfines modernos que otros reptiles”, añade O’Keefe.

La presencia de plesiosaurios en lo que hoy es Kansas se explica porque en el mesozoico existía una enorme vía de agua que partía en dos el continente norteamericano y se formó por inundación al encontrarse las aguas del océano Ártico y el golfo de México.

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Hallan restos de un pteronodon de 89 millones de años

marzo 6, 2011 Deja un comentario

FUENTE | europapress.es

Huesos fosilizados descubiertos en Texas de un reptil volador que murió hace 89 millones de años pueden ser los más antiguos conocidos hasta la fecha de una criatura prehistórica conocida como pteranodon.

Anteriormente, huesos de pteranodon se habían encontrado en Kansas, Dakota del Sur y Wyoming. Estos restos son probablemente los primeros de su tipo que se encuentran en Texas, según el paleontólogo Timothy S. Myers, de la Southern Methodist University en Dallas, quien identificó el reptil. El espécimen fue descubierto al norte de Dallas por un cazador de fósiles aficionado que encontró varios huesos pertenecientes al húmero del ala izquierda.

El pteranodon era un tipo de pterosaurio que vivió alrededor del mismo tiempo que algunos dinosaurios, entre unos 100 y 65 millones de años atrás. Fueron los únicos reptiles capaces de dominar los cielos antiguos. Los pterosaurios tenían alas amplias y torsos de piel fina.

El ejemplar identificado por Myers es un pterosaurio adulto de la variedad sin dientes y aunque es más grande que la mayoría de las aves, no estaba entre los más grandes pterosaurios, con una envergadura de 3,6 a 4 metros. Fue descubierto en una roca prominente en Texas que quedó depositada hace alrededor de 89 millones de años, a principios del período geológico llamado Cretácico Tardío.

Los pterosaurios, muchos de los cuales sobrevivieron como peces, vivió en una época en que se produjo una reducción masiva en un antiguo mar en el centro de Estados Unidos. La vía marítima interior occidental es un órgano superficial de agua que divide América del Norte en medio del Océano Ártico hasta el Golfo de México. Más de un millar de fósiles de pteranodon han sido descubiertos en la parte central de la vía marítima.

Esta muestra sería la primera descubierta hasta ahora en el sur de la vía marítima interior occidental, dijo Myers, un investigador postdoctoral en el Departamento de Ciencias de la Tierra de su universidad. Igualmente sería la más antigua de América del Norte por 1 a 2 millones de años y posiblemente la más antigua del mundo.

Las serpientes descienden de los lagartos terrestres

febrero 8, 2011 Deja un comentario

Un estudio en el sincrotrón europeo de un fósil lo indica -. El estudio desmiente de esta forma que las serpientes proviniesen de lagartos marinos como también se creía.

FUENTE | elpais.com

Las serpientes no tienen patas, pero sus antepasados sí, aseguran los científicos. Unos dicen que evolucionaron a partir de lagartos terrestres y otros que lo hicieron a partir de lagartos marinos. Un nuevo estudio de fósiles de serpientes de hace 95 millones de años ha arrojado luz sobre este debate y lo inclina hacia la banda de los lagartos terrestres.

La luz la ha producido la radiación sincrotrón, que se genera en grandes instalaciones pero es capaz de revelar pequeñísimos detalles de lo que ilumina. Se ha aplicado en Grenoble (Suiza) al estudio de la estructura interna de los huesos de las patas de fósiles de Eupodophis descouensi, una serpiente que habitó en Líbano hace 95 millones de años y fue descubierta hace 10 años. Este animal todavía no había perdido las patas (traseras) completamente y representa una etapa intermedia en la evolución. Medían estos miembros solo dos centímetros y estaban sujetos a la pelvis. Aunque en el fósil se podía ver una pata, se suponía que la otra estaba incrustada en la roca, y ahora se ha podido estudiar con gran detalle gracias a los rayos X, informa el ESRF.

Las imágenes en tres dimensiones y alta resolución, que publica la revista Journal of Vertebrate Paleontology , sugieren que esta especie llegó a perder las patas porque crecían más despacio o durante menos tiempo. Los datos indican que la pata oculta está doblada por la rodilla y tiene cuatro huesos del tobillo pero ninguno del pie ni de los dedos del pie.

“La revelación de la estructura interna de Eupodophis nos permite investigar el proceso de regresión de los miembros en la evolución de las serpientes”, dice Alexandra Houssaye, del Museo Nacional de Historia Natural de París, que ha dirigido el trabajo.

Hallan fósil de dinosaurio datado en 700.000 años tras la extinción

enero 31, 2011 Deja un comentario

FUENTE | europapress.es

Investigadores de la Universidad de Alberta han determinado que un hueso fosilizado encontrado en Nuevo México contradice el paradigma de que la era de los dinosaurios terminó hace entre 65,5 y 66 millones de años, según un estudio publicado en Geology.

El equipo, dirigido por Larry Heaman del Departamento de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera, determinó que el fémur de un hadrosaurio tenía solo 64,8 millones años de edad. Eso significa que este herbívoro particular estaba vivo cerca de 700.000 años después del evento de extinción masiva que muchos paleontólogos creen borró todos los dinosaurios no aviarios de la faz de la tierra, para siempre.

Heaman y sus colegas utilizaron un nuevo método de datación directa de fósiles llamado U-Pb (uranio-plomo). Un rayo láser se dirige a diminutas partículas del fósil, que luego se someten a análisis isotópico. Esta nueva técnica no sólo permite determinar la edad de los huesos fósiles sino potencialmente puede distinguir el tipo de comida del dinosaurio. La estructura ósea viva contiene niveles muy bajos de uranio, pero durante la fosilización (habitualmente menos de 1.000 años después de la muerte) el hueso se enriquece con elementos como el urano. Los átomos de uranio decaen con el tiempo después de este proceso activándose asi una especie de reloj.

En la actualidad, los paleontólogos de fósiles de dinosaurios fechan utilizando una técnica llamada cronología relativa. Siempre que es posible, la edad de un fósil se estima en relación con la edad conocida del depósito de una capa de sedimento en el que se encontró o limitada por las edades conocidas de deposición de las capas por encima y por debajo del estrato que contiene fósiles. Sin embargo, precisar la obtención de las edades de deposición de las rocas sedimentarias es muy difícil y, como consecuencia, la edad de depositación de la mayoría de estratos fósiles está mal delimitada.

Una debilidad potencial del enfoque de cronología relativa es que durante millones de años las fuerzas geológicas y el medio ambiente pueden provocar la erosión de un estrato que contiene fósiles y por lo tanto un fósil puede desplazarse o migrar de su capa original de estratos. Los investigadores del presente estudio defienden en este contexto su método directo método de datación.

Es creencia generalizada que una extinción en masa de los dinosaurios sucedió hace entre 65,5 y 66 millones de años. Se cree que los escombros de un impacto de un meteorito gigante bloquearon el Sol, haciendo que las condiciones climáticas se volvieran extremas y matasen la vegetación en todo el mundo.

Heaman y sus colegas dicen que podría haber varias razones por las que el hadrosaurio de Nuevo México proviniese de una línea de dinosaurios que sobrevivió a los eventos de extinción de finales del período Cretácico. Heaman dice que es posible que en algunas zonas la vegetación no fuera aniquilada y permitiera la supervivencia de parte de la especie hadrosaurio. Los investigadores también dicen que habría que estudiar el potencial de supervivencia de los huevos de dinosaurio en condiciones climáticas extremas.

Distinguen por primera vez machos y hembras en reptiles voladores

enero 23, 2011 Deja un comentario

Una hembra y un macho de Darwinopterus. El macho (dcha.) tiene una enorme cresta

FUENTE | abc.es

Si es difícil sexar un pollo, cómo no va a serlo conocer el sexo de un reptil volador del Mesozoico. Hasta ahora, los paleontólogos tenían serías dudas sobre si los restos que descubrían en yacimientos habían pertenecido a una hembra o a un macho. Había poco dónde mirar. Pero el hallazgo de un antiguo fósil, al que han bautizado como la «señora T», permitirá por primera vez a los científicos hacer distinciones entre los dos sexos en los pterodáctilos, los monstruos alados que protagonizan muchas escenas de la película de Steven Spielberg Jurassic Park III. El trabajo aparece publicado en la revista Science.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Leicester descubrió el reptil volador fosilizado junto a un huevo en unas rocas de 160 millones de años en la provincia de Lianoning, en el noreste de China. Se trata de la primera evidencia directa del sexo en estos gigantes extinguidos, ya que el ejemplar, que tenía una envergadura de casi un metro, murió cuando estaba a punto de poner sus huevos en un accidente en el que se rompió su antebrazo izquierdo. Posiblemente, la muerte se produjo durante una tormenta o una erupción volcánica, muy común en esa parte de China durante esa época. Los restos demuestran que las hembras carecían de cresta, mientras que los machos lucían una muy vistosa y espectacular.

Los pterosaurios, también conocidos como pterodáctilos, dominaron los cielos en la era mesozoica, la de los dinosaurios, hace entre 220 y 65 millones de años. «Muchos tienen una cresta en su cabeza. En los casos más espectaculares, éstas pueden alcanzar cinco veces la altura del cráneo», explica David Unwin, paleobiólogo de la Universidad de Leicester. «Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que estas crestas se utilizaban para algún tipo de exhibición o señalización y que solo la lucían los machos, pero, en ausencia de cualquier evidencia directa, la idea era solo una especulación y los animales con y sin cresta eran a menudo separados en dos especies completamente diferentes».
El nuevo fósil descubierto, la «señora T» (una contracción de la «señora Pterodáctilo») viene a despejar las dudas. Ella carece de cresta y tiene las caderas anchas, posiblemente para facilitar el paso de los huevos, mientras que los machos pueden distinguirse por sus caderas más estrechas y una «corona» bien desarrollada en su cabeza. Posiblemente, esa cresta servía a los machos para intimidar a sus rivales o para fardar y conquistar a las hembras, una cuestión que ha intrigado a los científicos durante más de cien años.
«El sexo es uno de los atributos biológicos más fundamentales, pero es extremadamente difícil identificarlo con certeza en el registro fósil. Ser capaz de sexar un pterosaurio es un gran paso adelante», asegura Unwin. El investigador está dispuesto a «jugar a casamentero» para unir a los machos y hembras de la misma especie que habían sido separados por los científicos en especies distintas.

Pequeño y de cáscara blanda

El hallazgo del fósil de Pterosaurio también arroja luz sobre su reproducción. El huevo de la «señora T» es relativamente pequeño y tenía una cáscara blanda. Esto es típico de los reptiles y completamente diferente de las aves, que ponen huevos más grandes y de cáscara dura. Debido a que un huevo pequeño requiere menos inversión de materiales y energía, supone una clara ventaja evolutiva para los pterosaurios y tal vez un factor importante en la evolución de las especies gigantes como el Quetzalcoatlus, de diez metros de envergadura.

Blasisaurus canudo, un hadrosáurido hallado en Huesca

diciembre 11, 2010 Deja un comentario

Recreación del Blasisaurus canudo El hadrosáurido de pico de pato vivió poco antes de la extinción de los dinosaurios.
FUENTE | elpais.com

En Arén (Huesca) se han desenterrado los restos fósiles de una especie de dinosaurio perteneciente al grupo de los hadrosáuridos (picos de pato), que se creía que nunca había existido en Europa. Pertenecía al subgrupo de los lambeosaurinos, que se caracterizaban por la presencia de estructuras alargadas o crestas en la cabeza. Es un dinosaurio relativamente pequeño, de entre cinco y siete metros de longitud, con un peso que rondaría entre los 400 y 500 kilogramos y con unas mandíbulas con cientos de dientes, capaces de triturar las plantas más duras. Se supone que la cresta craneal, formada por una serie de tubos por los que pasaba el aire, era utilizada para producir sonido y bramar en época de celo.

El trabajo de descripción de la nueva especie ha sido liderado por el grupo Aragosaurus-IUCA de la Univeridad de Zaragoza y en el mismo han participado investigadores de la Univeridad del País Vasco y el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), ha informado hoy la institución académica aragonesa. La especie hallada en Arén ha sido bautizada como Blasisaurus canudoi, por haber sido descubierta en el yacimiento denominado Blasi y en homenaje al paleontólogo aragonés José Ignacio Canudo, líder del Grupo Aragosaurus-IUCA, por su contribución al estudio de los dinosaurios ibéricos.Sus restos se han encontrado en rocas de hace unos 66 millones de años, unos pocos cientos de miles de años antes de que el supuesto impacto de un gran meteorito causara la extinción de estos grandes vertebrados,

Por el momento, los investigadores han certificado una parte de los fósiles hallados, como los craneales, aunque continúan trabajando sobre vértebras, fémur y húmero, muy probablemente pertenecientes a la misma especie. Los fósiles craneales de este nuevo hadrosáurido fueron hallados y excavados en el yacimiento denominado Blasi 1, dentro de una serie de campañas de excavaciones que comenzaron en 1997 en Arén. En este municipio oscense se han encontrado restos de de dos de los dinosaurios más modernos de Europa: el Arenysaurus y el Blasisaurus.

El descubrimiento de este hadrosáurido oscense está permitiendo reconstruir cómo eran las comunidades de dinosaurios poco antes de este episodio geológico, ya que el Pirineo es uno de los pocos lugares del mundo donde se puede investigar si los dinosaurios se extinguieron a la vez que la caída del meteorito o un poco antes. El trabajo se ha publicado en Canadian Journal of Earth Sciences

Fósil de una flor antepasada de girasoles de 50 millones de años

septiembre 25, 2010 Deja un comentario

Foto del especímen fósil encontrado en Patagonia (Argentina)

FUENTE | elpais.com

Una flor aplastada en una roca de hace unos 47,5 millones de años y magníficamente conservada ha sido descubierta en el noroeste de la Patagonia argentina. Es una flor precursora evolutivamente de plantas actuales como los girasoles, las margaritas, los crisantemos, las lechugas y las achicorias. Se trata de un ejemplar rarísimo por su antigüedad, dado que los restos en el registro fósil de estas flores, sobre todo granos de polen, son más bien escasos. Viviana Barreda y sus colegas han encontrado la flor del pasado y, tras analizarla, consideran que muestra rasgos característicos de las asteráceas, una familia que cuenta con 23.000 especies salvajes conocidas y que se encuentran en todos los continentes excepto en la Antártida. El hallazgo ayuda a dilucidar dónde se originarían, y todo parece apuntar hacia Sudamérica.

Las asteráceas abundan en regiones templadas o en zonas elevadas en los trópicos. “Es la familia más diversa de plantas con flores en la Tierra en términos de número de géneros y especies, y presenta una amplia distribución”, explican los científicos que han encontrado y estudiado el fósil, liderados por Barreda (Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia). Según afirman en la revista Science, la flor es “inequívocamente asignable a las asteráceas”.

Gracias al escenario en que ha sido encontrada, los investigadores pueden deducir que crecería en un clima templado con una temperatura media anual de unos 19 grados y las condiciones apropiadas para la típica vegetación subtropical, con un medio ambiente en general húmedo pero salpicado de zonas más secas. Estas asteráceas remotas vivirían probablemente en esas zonas secas o en las de transición hacia las más húmedas.

Además de la belleza y el interés del fósil, destaca su interés científico para conocer un poco mejor la evolución de esta familia de plantas. Barreda y sus colegas sugieren que un grupo ancestral de las asteráceas formaría parte de la flora de Gondwana (el continente austral que luego dio lugar a Sudamérica, África, Australia, Antártida e India). El origen de la familia, en concreto, sería el territorio sudamericano y desde allí se dispersaría. Pero el especialista Tod Stuessy (Universidad de Viena) comenta en Science que no está todo dicho, ni mucho menos, respecto de la historia evolutiva de estas plantas. “Incluso si se acepta que el girasol se originó en Sudamérica, no está claro aún como la familia colonizó rápidamente todo el planeta y se hizo tan increíblemente diversa”.

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