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El dinosaurio más moderno de Europa, en Huesca

agosto 18, 2009 Deja un comentario

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En la imagen una ilustración de la representación del Arenysaurus Ardevoli

FUENTE | abc.es

Investigadores del grupo ‘Aragosaurus-IUCA’ de la Universidad de Zaragoza han hallado en la localidad de Arén (Huesca) los restos del dinosaurio más moderno encontrado en Europa, que vivió a finales del Cretácico, poco antes de la extinción de la especie. El ejemplar ha recibido el nombre de ‘Arenysaurus Ardevoli’, después de diez años de trabajos.Así, el descubrimiento, publicado en el último número de la revista paleontológic ‘Paleovol’, se ha encontrado en rocas de hace unos 66 millones de años, del
Cretácico Superior, lo que, según los investigadores, significa que «sin duda los representantes de esta especie pudieron ver la caída del meteorito del límite Cretácico Terciario».En la investigación, que también ha contado con la participación de expertos de la Universidad Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad del País Vasco y el Museo del Jurásico de Asturias; se ha podido recuperar gran parte de este nuevo dinosaurio, que tendría un tamaño medio de unos siete metros de longitud, lo que le convierte en «el dinosaurio europeo conocido más completo del final del Cretácico», según destacan los paleontólogos.
Concretamente, han recuperado gran parte del cráneo (incluyendo el dentario izquierdo y parte del maxilar derecho), vértebras del cuello, de la espalda, del sacro, de la cola, el coracoides derecho, la escápula derecha, el húmero derecho, el pubis derecho y ambos fémures.Los expertos concluyen que es miembro de los ‘hadrosáuridos’, un grupo de dinosaurios comedores de plantas que tienen ‘pico de pato’ y eran muy abundantes en el Cretácico Superior de Norteamérica y Asia.Por otro lado, el estudio filogenético ha permitido precisar que ‘Arenysaurus’ es un ‘hadrosáurido lambeosaurino’, grupo en el que se integran dinosaurios con espectaculares estructuras craneales.

Un descubrimiento «de gran importancia» porque «sin duda los representantes de esta espécie pudieron ver la caída del meteorito en el límite del Cretácico Terciario»

De este modo, la estructura craneal sería, según los investigadores, similar al dinosaurio norteamericano ‘Parasaurolophus’, si bien señalan que desconocen «como sería exactamente esa estructura en el ‘Arenysaurus’ ya que falta uno de los huesos del cráneo», pero la califican como «seguramente menos llamativa que la de ‘Parasaurolophus'». El nombre ‘Arenysaurus’, se ha elegido «en honor a la localidad de Arén», mientras que el de ‘Ardevoli’ está dedicado a Lluis Ardevol, el geólogo que encontró los primeros restos fósiles.

Este descubrimiento tiene, a juicio de los investigadores, «una gran importancia» porque en límite Cretácico-Terciario se produjo una gran extinción, incluyendo a la mayoría de los dinosaurios. Por ello, «su posible relación con el impacto de un meteorito ha hecho que sea uno de los eventos catastróficos más conocidos popularmente». No obstante, destacan que hay «una gran ausencia de información» de cuántas especies de dinosaurios y cuáles existían hace 66 millones de años, es decir un poco antes de la caída del meteorito porque hay pocos yacimientos en el mundo en este periodo temporal.
Uno de estos lugares es el Pirineo, por lo que, según remarcaron, resulta de «gran importancia» la investigación de los dinosaurios en este área geográfica para ver «cuántos y cómo se extinguieron los dinosaurios con la caída del meteorito». Por otro lado, el descubrimiento de ‘Arenysaurus’ (que está emparentado con dinosaurios asiáticos de su misma edad) indica que había posibilidad de intercambios entre los dinosaurios europeos y asiáticos al final del Cretácico, que tendrían lugar posiblemente durante bajadas del nivel del mar. Así, se producirían puentes de tierra que serían aprovechados para el paso entre las islas y el continente por estos grandes animales, según las conclusiones del hallazgo.

La excavación de este dinosaurio se prolongó durante cinco años (1998- 2002), debido a «las dificultades que presentaba el acceso al yacimiento y la conservación de los fósiles en una roca extremadamente dura». La preparación y extracción de la roca duró en total 10 años y tuvo lugar en un solo yacimiento, llamado ‘Blasi 3’. La preparación y extracción de la roca ha sido financiada por el Gobierno de Aragón y desarrollada por la empresa ‘Paleoymás’, mediante técnicas de extracción con ácido fórmico y percutores de aire comprimido.
También participaron miembros del ‘Institut d’Estudis Ilerdencs’ y de la Sampuz. A raíz del descubrimiento de los fósiles de dinosaurios en Arén se ha creado la ‘Ruta de los últimos dinosaurios europeos’,impulsada por el ayuntamiento de la localidad, en la que se pueden visitar los yacimientos donde se encontraron los huesos fósiles.

Aminoácidos en cometa Wild 2

agosto 18, 2009 Deja un comentario

COMETA1--300x300 FUENTE | abc.es

Espectaculares frutos de la misión Stardust, que en 2004 recogió en el espacio el polvo del cometa Wild 2 y lo trajo de vuelta a la Tierra en 2006. Ahora, tras varios años de intensos análisis, los científicos han descubierto, por primera vez, aminoácidos en ese polvo cometario, un ingrediente fundamental para el desarrollo de la vida tal y como nosotros la conocemos. El hallazgo supone un respaldo a la teoría de que estos vagabundos espaciales congelados pudieron sembrar en nuestro planeta, hace casi cuatro mil millones de años, los ingredientes necesarios para que surgieran organismos vivientes.
«La glicina es un aminoácido usado por los seres vivos para fabricar proteínas – explica Jamie Elsila, investigadora del Centro Espacial Goddard, de la NASA-. Y esta es la primera vez que se encuentra un aminoácido en un cometa. Nuesto descubrimiento apoya la teoría de que muchos de los ingredientes necesarios para la vida se formaron en el espacio y fueron traídos a la Tierra hace mucho tiempo por cometas y meteoritos». El hallazgo se publicará en la revista Meteoritics and Planetary Science
Las proteínas son, precisamente, el componente principal de las células vivas, y los aminoácidos son los «ladrillos» de los que están formadas las proteínas. Del mismo modo en que las letras del alfabeto pueden combinarse de forma ilimitada para formar palabras, la Naturaleza utiliza veinte aminoácidos diferentes en una multitud de combinaciones que dan como resultado millones de proteínas diferentes.
Cuando la misión Stardust pasó a través de la densa nube de polvo y gas que rorea al cometa Wild 2, una pequeña cantidad fue capturada por una serie de filtros de aerogel (un material esponjoso y tan ligero como el aire, formado en un 99 por ciento de vacío).
Los filtros (en la imagen superior) fueron introducidos después en una cápsula que se separó de la sonda que lo transportaba y regresó a nuestro planeta, donde aterrizó en paracaídas el 15 de enero de 2006, momento que recoge la fotografía bajo estas líneas. Desde entonces, científicos de todo el mundo han estado analizando las muestras para desentrañar los misterios de la formación de los cometas y del origen del Sistema Solar.

Al principio, los análisis preliminares realizados en el Centro Espacial Goddard revelaron la presencia de glicina tanto en las propias muestras de aerogel como en el papel de aluminio que envolvía los filtros. Y dado que la glicina es muy común en la Tierra, ya que la utilizan todos los seres vivientes, el equipo de investigadores pensó que la presencia del aminoácido se debía a una contaminación de las muestras con material terrestre. «Era posible que la glicina que encontramos procediera de la manipulación humana de las muestras o incluso de la nave Stardust misma -asegura Elsila-. Pasamos dos años enteros haciendo pruebas y desarrollando nuestros instrumentos para que tuvieran la sensibilidad y la precisión suficientes para analizar esas muestras tan increíblemente ligeras».
Finalmente los investigadores decidieron realizar análisis con isótopos sobre el papel de aluminio para tener en cuenta todas las posibilidades.
Los isótopos son versiones de elementos conocidos, pero con pesos y masas diferentes. Por ejemplo, el más común de lls átomos de carbono, el Carbono 12, tiene en su núcleo seis protones y seis neutrones. Sin embargo, uno de sus isótopos, el Carbono 13, es más pesado ya que cuenta con un neutrón extra en su núcleo.
Las moléculas de glicina procedentes del espacio tienden a tener más cantidad de Carbono 13 que la glicina originaria de la Tierra. Y eso es precisamente lo que encotraron los investigadores. «Descubrimos que la glicina traída por el Stardust contenía un isótopo extraterrestre del Carbono, lo que indicaba que se originó en el cometa», asegura Elsila.

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